La novela a la que nos acercamos hoy nos plantea un caso en el cual hemos podido estar en cualquiera de las partes. Esta obra es El precio de lo irremediable de Joel Martínez, publicado por Libros Indie, y al cual agradezco el envío del ejemplar. Espero que os guste.
El Huracán, un aparente héroe de barrio al que todo le sale bien y que, además, destaca por su humildad, comienza a cosechar una serie de envidias, tal vez con raíces muy profundas, que provocan que su vida se vaya transformando progresivamente hasta llevarle a plantearse que a lo mejor representa todo lo contrario a lo que siempre había parecido.
Los chicos del barrio
El grupo de la Alameda pasa un año más el verano en el barrio. Partidos de baloncesto, campamentos en la sierra como monitores y apoltronarse en los bares del lugar, ese es su plan. Sin embargo, este grupo de nueve pronto comienza a enseñarnos sus grietas. Huracán, un muchacho sobresaliente en todo, comienza a ver cómo su vida cambia escapándosele entre los dedos.
Leer esta obra es como asomarse a una ventana y ver qué
sucede abajo, en la calle. Desde el comienzo, veremos que esta novela contemporánea nos lleva de la
mano a conocer a personajes muy
normales, cuyo fluir vital también lo es. No hay más interés en sus líneas
que saber qué sucede y esto puede parecer simple, pero si damos un paso más
allá también descubrimos que a lo que nos lleva es a recordar todas esas ocasiones en las que fuimos Huracán o alguien de
su grupo.
De este modo, la obra nos sumerge en una historia que apela también a nuestro pasado vivencial y a una reflexión profunda sobre este. ¿Por qué se muere de éxito?
Los polos de discordia
El conflicto se nos muestra
pronto al presentarnos a los integrantes del grupo. Cada uno con sus virtudes y
sus defectos, parece que la idea general es que Germán, ‘Huracán’ para los amigos, tiene éxito en todo. Ante ello, las posturas serán diferentes, pero
habrá dos que destaquen por encima de las demás: la crítica y la imitación.
Y es que la novela nos habla de
emociones y actitudes muy humanas. En ambos casos esas posturas llevarán a esos
dos personajes a tener ideas preconcebidas de nuestro protagonista y a tratarle
en función de esas ideas. De este modo, comienza
un conflicto en el que el resto de personajes son testigos posicionados del
mismo. Aquí el lector también se verá invitado a esa tendencia de posición,
aunque su perspectiva será más complicada, ya que sabremos qué piensan todos. Y
lo único que puedes sentir es rabia, ya
que todo lo que sucede lo hemos visto muchas veces en la vida real y es tan
inexplicable como se nos hace ver en la obra.
Reconocernos y también saber
Así, la historia nos lleva a un conflicto entre amigos que, realmente, hemos vivido todos. La obra nos da, de esta manera, un poco de consuelo en la idea de que a veces es irremediable y poco explicable que sucedan.
Ahora bien, lanzándonos un poco a la parte más literaria, debemos decir que la obra lleva un ritmo pausado y muy explicativo para que el lector pueda entender perfectamente lo que sucede y a los personajes. Sin embargo, a veces este estilo va en contra de la propia obra, ya que, a nivel estilístico, encontramos anticipaciones por parte del narrador, esto, junto con un estilo expositivo algo «anticuado», donde hay cierta grandilocuencia, hace que la lectura sea un poco extraña. De hecho, el vocabulario es tan anticuado que parecen los 80 más que nuestra actualidad, a pesar de que se nos sitúa en ella (aparece la palabra influencer), y eso descoloca un poco la lectura.
Descubriendo y pensando
La verdad es que ahora que han pasado unos días, creo que es una lectura que me ha hecho pensar mucho en mi propia adolescencia. Las relaciones personales son un mundo y me ha parecido muy interesante embarcarme en una novela cuyo eje central y único sea ese.
Es verdad que, como os he dicho, a nivel de estilo de novela me ha descolocado un poco, porque, aunque sabemos que es una historia ficticia, en mi caso no necesito que se me demuestre, menos en contemporánea.
En cualquier caso, os recomiendo la obra. Al final reconocerse en las lecturas o ver situaciones de las que podemos aprender siempre es algo que enriquece nuestro desarrollo personal y lector. Espero que os animéis con él.
¡Hola! Concuerdo contigo, las lecturas enriquecen nuestro desarrollo personal. La lectura tiene muchos puntos a su favor, como la trama, los personajes y lo mejor es que no me dejará indiferente, pues me llevará de paseo al pasado, a la adolescencia y quizás me identifique con alguno de los personajes. Gracias por la reseña. ¡Besos!
ResponderEliminarAlgunas veces un libro no destaca por como está escrito sino por como impacta en nuestras vidas o nos hace pensar. Y por lo que veo en tu reseña este es un libro que ahonda en las interrelaciones del día a día, y que cae muy cercano.
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarMe alegra leer que te ha hecho pensar, aunque al final tampoco te haya apasionado del todo. Yo no sé si estoy preparada para echar la vista atrás, así que no creo que me anime de momento, pero gracias por compartir tu opinión y esta lectura :).
Un beso.
¡Hola! ¿Como estas?
ResponderEliminarMuchas gracias por la genial reseña <3
Cuando un libro te pone a pensar, es de agradecerse pero tambien es valido cuando no termina por convencerte.
Diana de Aventura En Libros <3
Hola
ResponderEliminarNo sé que hacer, hay elementos que me llaman la atención, pero admito que ahora mismo estoy con la mente dispersa y no sé si es un libro para mi ahora mismo
un bes💕
Como bien dices, una buena lectura nos ayuda a enriquecernos como personas y como lectores. Me gusta lo que cuentas de este libro, creo que puede hacer que vuelva a mi época adolescente y recuerde algunas cosas. Dicen que recordar es vivir, pero muchas veces recordar puede ser un terremoto que te sacude hasta los cimientos.
ResponderEliminarHolaa
ResponderEliminarNo conocía este libro pero por lo que cuentas creo que no me gustaría, ese ritmo del que hablas ahora mismo no es lo que necesito, estoy en busca de lecturas dinámicas que no me hagan pensar mucho.
Un saludo
Inkties