[LV] Lo que la superficie esconde. Sobre ‘Infrasuelo. Los túneles de Albor’ de Vanesa Paredes González

Que el sistema capitalista es una mierda, lo sabemos todos. Que otros sistemas económicos y sociales tampoco han mostrado serla solución, también es cierto. Con ello, lo que nos queda es buscar cuál es el mal menos malo para la mayoría de gente. Sin embargo, no podemos dejar de buscar ni de criticar lo que conocemos. Y la literatura es un lugar idóneo para ello.

La obra que nos trae de vuelta al blog nos hace este planteamiento y cómo se puede sobrevivir a todo ese sistema inhumano. La novela es Infrasuelo. Los túneles de Albor de Vanesa Paredes González y lo he leído gracias al Libro Viajero organizado por @evalispm. Espero que os guste.

En el Estado de Albor viven una dictadura desde hace cuarenta años. Aquellos que no consiguen un puesto de trabajo en un plazo máximo de seis meses son condenados al Infrasuelo, más conocido como los túneles de Albor. La vida de la cirujana del hospital de Reslo, Miriam Genna, da un giro inesperado cuando toma una justa decisión: ayudar a un paciente desahuciado a esquivar su destino, lo que supondrá un alto coste para su vida. 

Abandonada a su suerte en los túneles, buscará la forma de escapar de donde nadie ha salido jamás con vida.

En la Era de la Prosperidad

Miriam Genna es un miembro válido del Estado de Albor. Cirujana cualificada, todo cambia cuando decide salvar la vida de uno de sus pacientes. Y es que en Albor, aquellos miembros que no son capaces de trabajar o que no encuentran trabajo son desterrados al Infrasuelo, unos túneles en lo que el estado desecha todo aquello que no es productivo.

Una carta escrita a un hijo y nos metemos en esta novela de ciencia ficción distópica. En ella, seguiremos los pasos de Miriam Genna, una cirujana que narra su experiencia dentro de la parte más oscura del Estado de Albor. Dicha incursión supone el testimonio de primera mano de cómo el estado trata a aquellos que no consideran útiles dentro de su sistema. Sin embargo, no encontraremos acritud, no habrá un enemigo más allá de lo establecido ni un malvado al que dirigir el odio más que al estado mismo.

Un mundo distópico

El punto de partida de la novela que presentamos es un sistema de gobierno en el que se prima el sistema de producción. Dicho sistema, basa su pertenencia al mismo en la capacidad de tener un trabajo y desempeñarlo de manera correcta. Si el individuo no es capaz de encontrar un empleo o si, por cualquier otra razón, como por ejemplo un accidente, pierde su capacidad de desempeñarlo, será desechado.

Frente a otras novelas distópicas, donde la eliminación de los individuos que no siguen el régimen o se oponen a él se basa más en un asesinato encubierto o en un destierro en oculto, en este caso nos encontramos con una condena conocida por todos los miembros de la sociedad, aunque esta sea un tema tabú.

En este sistema, el Infrasuelo es el destino de quienes no consiguen encajar en el engranaje de la sociedad. En esos túneles, no encontraremos torturas o eliminaciones sistemáticas, sino que nos encontramos ante una sociedad que infravive con lo poco que le da el estado. La violencia adquiere así un nuevo estatus, ya que no es física, pero sí psicológica al colocar a seres humanos en lucha constante por una supervivencia vana.

El desarrollo de la trama

En todo este contexto, nos encontramos que nuestra voz narrador esa nuestra protagonista también y, en este sentido, no dejaremos de ver cierto sesgo a la hora de narrar lo que sucede. Por descontado que la historia en sí es negativa y que nos muestra indudablemente un sistema opresor, pero a nivel de trama es cierto que hay algunos detalles que se nos quedan cortos, precisamente a causa de ese sesgo.

La obra no entra en desarrollar más el sistema político ni en desarrollar un sistema de oposición al mismo. Veremos a través de los ojos de Miriam lo que a ella le afecta y, en esencia y a nivel de worldbuilding, es poco. Por ello, no encontraremos escenas de gran tensión o donde el desarrollo político sea extenso, por el contrario encontramos una historia de supervivencia en un mundo hostil y con las complicaciones que ello conlleva.

En mi caso, me hubiera gustado ver más la parte política, como sucede en las distopías al uso, pero tampoco eso hace que sea una mala historia.

Una lucha

Así, lo que encontramos en Infrasuelo una historia en la que el punto fuerte es ver cómo una mujer, que no suelen ser protagonistas en este tipo de historias, lucha por sobrevivir y siempre con sus convicciones por delante. Esto le generará conflictos en los que llegará a la conclusión de que no puede salvar a todo el mundo, aunque no por ello dejará de intentarlo.

En mi particular, creo que la historia podría continuar, ya que nuestra protagonista tiene mucha más cuerda, por lo que hemos podido ver en la historia.

Si os gustan las novelas distópicas que se centren en personajes más que en la ambientación esta es vuestra elección. El estilo es muy fluido y los temas quedan perfectamente perfilados, ya que son recurrentes en la narración. Espero que si os animáis con ella, la disfrutéis.

El libro en el Bolsillo 

Puedes adquirir el libro👉 Infrasuelo. Los túneles de Albor de Vanesa Paredes González

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