[Reseña] Cómo dejarse enamorar. Sobre ‘La noche que Hércules me robó un beso’ de Deborah P. Gómez

No sabéis cómo me ardían los dedos por escribir esta reseña. El empezar el trabajo, la tensión de los primeros días y las tareas inesperadas me han tenido más desconectada de lo que quería y la semana pasada cuando iba a salir esta reseña caí en una migraña de racimo poderosa. Pero bueno, ya estamos aquí y como dice la protagonista de nuestra historia carpe diem. Vamos a disfrutar ahora de que he vuelto y de que tenemos algo que contar.

De este modo, presentamos La noche que Hércules me robó un beso, segunda entrega de la saga Carpe Diem de Deborah P. Gómez. Me he estrenado con este y no con el anterior (o el siguiente, que era la idea original) porque Patri, su protagonista, me enamoró desde las primeras páginas. Espero que os guste.

David tiene una lista de deseos para perder el control. Patri tiene otra para recuperarlo.

Lo único que tienen en común es que ambos juraron no volver a enamorarse.

Patricia es impulsiva, irreverente y alérgica al compromiso. David, su polo opuesto: noble, sensato... y el idiota que desapareció de su vida hace ocho años sin una sola explicación. Pero cuando vuelven a cruzarse en una boda en Tenerife, basta una mirada para encender de nuevo lo que nunca terminó de arder.

Pero el destino siempre tiene otros planes, y su hilo rojo no parece querer unirlos… sino enredarlos aún más.

David necesita una novia falsa para conseguir el trabajo de sus sueños en Osaka.

Y Patri, por muy enfadada que esté, no sabe decir que no a una aventura… ni a un billete gratis a Japón.

Tres semanas fingiendo ser lo que nunca fueron.

Un secreto que todavía duele.

Y un apodo que nadie le quiere explicar:

¿Por qué todo el mundo lo llama Hércules?

Tú y yo al otro lado del mundo

Patri vive en Londres, su gran sueño es tener su propi estudio de baile, pero ahí está pluriempleada y con ganas de encontrarse ese sentido a todo lo que le rodea, y a ella misma. David vive en Osaka, su vida parece correcta hasta que su no-novia le pide abrir la relación y se anuncia la posibilidad de mejorar en la empresa. Cada uno en una punta del mundo y, sin embargo, un hilo rojo y una promesa incumplida hace ocho años que lo une irremediablemente.

A mí me das una protagonista poderosa, una ambientación en Japón y una historia en la que hay que resolver cosas y me tienes enganchadísima. Con cada protagonista en una parte del mundo comienza esta novela romántica que nos cuenta la historia de Patricia, una abanderada del carpe diem y David, un arquitecto cuadriculado como las estructuras de sus edificios. Sin embargo, cuando nos fijamos un poco más en ellos, vemos que Patri comienza a creer un poco en la calma, en esa paz de saber lo que sucede y que en los edificios de David hay siempre un toque de algo más allá, alegría, tristeza, rebeldía y recuerdo.

La historia comienza cuando sus caminos se vuelven a cruzar ocho años después de conocerse, en una boda, la de la hermana de David y el primo de Patricia. Ese reencuentro disparará recuerdos, provocará promesas y engrosará una lista de cosas que hacer en la vida que ambos, de una manera o de otra, intentarán cumplir a toda cosa.

El disparador

Y es que en esta historia hay que tener muy encuentra cuál es el disparador. En la serie carpe diem nuestros personajes, por motivos que ahora me enrollaría, tienen listas de cosas que hacer antes de… Estas listas son los disparadores de la trama en esta obra y serán importantes porque, además, serán un mecanismo de descripción muy original por parte de la autora.

Patri, una mujer que siempre ha vivido un poco a lo loco, disfrutando y arriesgando, comienza la novela actualizando su lista con su mejor amigo, Fabio (personaje al que podría dedicar solo a él una reseña), y cuando vemos esa lista comenzamos a conocer los anhelos de Patri: enamorarme, tener una relación vainilla, etc. También hay cosas más extravagantes (como cruzar Osaka en un Mario Kart), pero con las que realmente le importan vemos a una Patricia que intenta cambiar el rumbo, que, como dirá después Fabs, quiere tapar un vacío que siente dentro.

Por su parte, David parece consumido por la ambición de una vida, sino perfecta, sí regulada y como él la había imaginado. Cuando todo su mundo se derrumba, decide dejarse llevar en una playa de Tenerife y volver a soñar.

El reencuentro entre ambos es muy genial, ya que como lectores asistimos al reencuentro de una historia que no conocemos, así que nos enganchamos de muchas maneras a la novela. Con el qué pasó y el qué pasará.

¿Slown burn?

Después de ese reencuentro nos metemos ya en la historia en sí y debo deciros que me ha gustado mucho porque el drama no venía de ahora, el drama ya existía de una manera muy real, cosas como el trabajo o las aspiraciones son lo que realmente dificultan las cosas, no un contratiempo que aparece de repente.

Y dentro de ese drama, lo interesante es cómo se monta el romance y la relación entre personajes. Desde el principio sabemos que se gustan, lo hicieron ya hace ocho años y ese encuentro en la playa delata que ahora no son indiferentes, por eso no sabría deciros si estamos ante un slow burn o una segunda oportunidad. Yo creo que un poco de los dos.

En este sentido, la novela es larga, se toma su tiempo en explicarnos todo y esto podría parecer pesado, pero en realidad no lo es gracias a la manera de narrar.

Tendremos dos tiempos, un tiempo en presente, que nos lanza a mitad de la historia y que nos deja con una intriga bastante grande; un pasado que es ese reencuentro en Tenerife que nos deja las primeras escenas de los dos juntos; y un pasado, a través de los recuerdos, de lo que pasó hace ocho años.

Sinergias y estilo

Desde el minuto uno, las escenas entre ellos tiene una química magistral. Ya no hablo de que salten chispas, que también, sino que el tonteo, la parte de amistad, el conocimiento mutuo de la otra persona; todo ello está super bien elaborado.

Para ello la autora ha empleado un lenguaje propio de los personajes (Patri es colombiana y ahí tenemos sus modismos, como los tinerfeños de David) que los caracterizan perfectamente, diálogos muy fluidos y rápidos, en lo que parece que casi escuchamos la conversación, y combinado todo ello con una ambientación espectacular: Japón. Y es que este componente para mí da mucho a la obra, se nota la documentación y dota de cierta irrealidad posible que hace que todo lo que se les interpone no sea nada.

A mí la novela me ha gustado mucho. Hacía mucho que no entraba en una romántica tan de pleno y es que, creo, que en este caso nos lanzamos a una historia alocada pero más adulta, donde los problemas que van encontrando los entendemos y quizá los vivimos y donde ellos no son perfectos, simplemente son ellos mismos. Por ello, os animo a leerla, creo que os va a gustar mucho. Espero que la disfrutéis.

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