Justo, la obra que reseñamos hoy parece una práctica de esto que digo, de cómo no es la longitud, ya que es breve, sino el juego de la semántica, la que da complejidad al cuento. La novela se llama El río tiene raíces de Amal El-Mohtar y está publicado por Obscura. Lo he leído como ganadora a los Premios Ignotus de Novela Corta Extranjera. Espero que os guste
En el pequeño pueblo de Thistleford, en los confines de Arcadia, el País de las Hadas, y junto a la frontera con las Tierras Modales, vive la misteriosa familia Hawthorn.
Allí, se dedican a cuidar de los sauces y su gramática, pero su verdadero trabajo consiste en cantarles para agradecerles toda su labor.
Y nadie lo hace con tanto empeño como Esther e Ysabel Hawthorn, las últimas hijas de la casa, cuyas voces armonizan y hacen vibrar a todo aquel que las escucha.
Sin embargo, cuando Esther rechaza a un pretendiente que solo ansía aumentar su riqueza, no solo el vínculo entre las dos hermanas, sino también sus vidas, correrán un grave peligro.
No lo llamemos magia
El mundo de Thistleford no es un mundo como el que conocemos. En él, gracias a la familia Hawthorn, la gramática fluye por el río bañando las raíces de los sauces que caracterizan el lugar. Más allá está Arcadia, el País de las Hadas, y en este intermedio Ysabel y Esther Hawthorn viven cuidando el bosque y alimentando con su canto la gramática que todo lo inunda.
Un prólogo, desde luego
desconcertante, en el que se nos narra
cómo la magia de etse mundo, que no es llamada así, funciona a través de la gramática natural de las cosas, susurrada,
conjugadora y traductora del mundo. Después, nos adentramos en la historia de
esta novela corta de fantasía en la que
acompañamos a las hermanas Hawthorn no solo en su cuidado del mundo, ya que son las cantoras de los sauces,
sino también en su crecimiento como jóvenes que descubren lo que les rodea y el mundo las descubre a ellas.
De este modo, nos encontramos con una narración con un gran componente lírico y metafórico, que nos llevará, como si de un canto se tratara, por las páginas de cuento que conocemos desde siempre, confía en tu instinto, sé fiel a ti misma y nunca abandones a una hermana.
La profundidad de la metáfora
Es verdad que hacer la reseña de
esta novela es muy difícil porque parece necesario hacer spoilers para tratar el meollo del asunto. En cualquier caso,
intentaré no hacer, pero si cualquiera siente
que lo que lee es demasiado, que se sienta libre de abandonar mi texto y fluir
como el río.
La novela nos hace un planteamiento inicial. La magia de este mundo es llamada gramática, ya que se entiende que esta es la que es capaz de transformarlo y hacerlo progresar. Frente a esta gramática están los académicos que tratan de capturarla y encorsetarla con sus normas y sus doctrinas. Sin embargo, quizá para un lector normal es difícil entender este concepto, pues que lo que conocemos nosotros (al menos los estudiantes de Castellano en España) es una gramática encorsetadora que nos sirve para ver dónde va cada pieza y qué nombre tiene dentro del discurso lingüístico.
Es verdad que estamos ante una traducción, y hacía tiempo que no echaba tanto de menos un original, porque quizá las nociones de «teoría literaria» que fundamentan esta magia se verían más claras. En cualquier caso, para aquellos que hemos estudiado un poquito más allá, el concepto de «gramática salvaje» no nos es ajeno. Hay una idea, dentro de los teóricos de la literatura y de la filosofía del lenguaje, que dice que nuestro lenguaje es una sugerencia natural, una reacción al medio, y que el mundo se va transformando en función de cómo lo nombramos y renombramos.
Esto sería un poco lo que sucede en la novela y en Arcadia, y de ahí la capacidad de las jóvenes para el canto, los acertijos y las historias. Sin embargo, y muy a mi pesar, creo que la metáfora no está del todo conseguida y que, en muchas ocasiones de la historia, se puede mostrar confusa para el lector. Con esto no critico la novela en sí, de hecho, me ha gustado y me ha parecido una historia muy tierna, pero creo que no es una obra para todo el mundo.
El cuento
Como veis, he empezado por el final y ya os he dicho lo que opino de la obra, pero, como también os he dicho, la novela me ha gustado.
El cuento nos lanza a la historia de dos hermanas que se quieren,
tanto que, en algún punto, podíamos decir que se ahogan la una a la otra. Su compenetración
es tan total en su cometido, que parece que ni siquiera el mundo puede entender
la una sin la otra. Y esto, que nos podría parecer agobiante y hasta malvado, se nos muestra en la novela con tal
naturalidad y tal sencillez que en ningún momento pensamos que no deba ser así.
Cada hermana es distinta, tiene su personalidad, sus anhelos y sus deseos, sin embargo, la noción de hermandad que encontramos en la obra trasciende todo esto. Se renueva un poco el cuento de los dos hermanos, ya que no es un chico y una chica; ya que no hay una bruja malvada al final de camino, y no hay una elección entre x y la familia. Al menos no aparentemente.
Estamos, por tanto, ante un cuento super tradicional, renovado (gracias
a la gramática) y adaptado a las claves
de la contemporaneidad.
El mundo mágico
Sin embargo, qué sería de un cuento sin un mundo mágico. Volvemos al principio de la reseña y, más allá de la particularidad mágica, nos encontramos ante un mundo que reclama lo que entra en él. Por ello, las Hawthorn son tan especiales, porque viven a caballo entre los dos sin ser reclamadas realmente por ninguno.
En este mundo, además, no encontraremos a los personajes típicos de cuento, o al menos no como los conocemos. Serán seres cambiantes y no binarios que encarnarán lo que el lector quiera que encarnen, más o menos.
Aquí la autora ha brillado por una inteligencia excepcional, ya que el mundo mágico no se describe jamás con todas sus palabras, sino con las impresiones de quienes lo contemplan. Así, el «sonido de una tormenta» es diferente para cada lector y constituye, por lo tanto, experiencias lectoras diferentes. Eso sí, este mundo mágico tomará forma explícita cuando todo se vaya al traste, cuando la gramática esté corrupta y el mundo humano se les imponga un poco más.
Contradictoriamente contenta
Lo más curioso de todo es que,
aunque creo que no termina de ser un acierto la metáfora, o al menos como se
expone en la novela, ya que creo que, además, no termina de aportar nada a la
historia que no pudiera ser sustituido por otro concepto (perdón, perdón, por
quien la haya leído crea lo contrario, de verdad, que no soy nadie); la novela, como os decía, me ha gustado.
Me ha parecido una historia de una belleza increíble y de una poética curiosa. Los personajes creados son una construcción fantástica de la evolución de los protagonistas de cuento y los antagonistas (sí creo que hay dos), son los epítomes de lo que representan (sin querer hacer spolier). Además, nos enseña que la idea común no tiene por qué ser la correcta y que los lazos de hermandad, construidos en la confianza y en el entendimiento del otro, son muy poderosos.
Así que, sí, el mundo cambia cuando lo nombramos. Os recomiendo la novela y espero que la disfrutéis mucho si la leéis.


Comentarios
Publicar un comentario
Protección de datos: Según la nueva ley RGPD tengo que informarte del uso que daré a los datos personales que proporcionas.. Tu e-mail será usado para enviarte las respuestas al comentario, en caso de que marques la casilla. El resto de datos (IP, país, navegador...) que recopila Blogger solo serán usados para las estadísticas internas de Blogger. Tus datos en ningún caso serán publicados ni cedidos a terceros. Añadiendo tu comentario estás aceptando estos términos.